'Cringe' ya da cringe?
«OpenAI lanza ChatGPT 5.3 Instant y asegura que ahora da “menos cringe”» (La Razón, 05/03/2026).
Si hay un préstamo que se ha hecho un hueco entre los hablantes jóvenes en los últimos años, ese es, sin duda, cringe. Aunque empezó a circular principalmente a través de las redes sociales, hoy en día es habitual oírlo en conversaciones coloquiales más allá del entorno digital. ¿Quién no ha soltado un ¡Qué cringe! ante una situación especialmente incómoda?
La palabra cringe proviene del verbo inglés to cringe, que actualmente tiene dos acepciones. En su origen, hacía referencia a una actitud de servidumbre o cortesía, como ‘agacharse’ o ‘inclinarse’, a menudo acompañada de una reverencia. Con el tiempo, sin embargo, adquirió otro significado y pasó a expresar una ‘sensación de incomodidad’ o el hecho de ‘sentir vergüenza ajena’ ante situaciones o comentarios que resultan ridículos o fuera de lugar. Este segundo significado es el que se ha incorporado a otras lenguas.
En castellano, este préstamo se utiliza generalmente como sustantivo masculino, como podemos observar en frases como Sentí mucho cringe cuando bailaba delante de todo el mundo o Me da mucho cringe que digas eso. Ahora bien, aunque a menudo se traduce como ‘vergüenza ajena’, en la práctica no parecen ser exactamente lo mismo. Cringe tiene un componente de inmediatez y expresividad: es esa reacción que nos sale casi de forma automática cuando alguien hace o dice algo que nos provoca ganas de mirar hacia otro lado… En castellano, esta misma idea se expresa en algunas ocasiones mediante el término coloquial lache (Com ho diria, 04/04/2024), procedente del caló. También se utilizan otras opciones, como grima o, incluso, repelús. También se utilizan otras opciones, como grima o, incluso, repelús, en castellano, y angúnia o incomoditat, en catalán.
En Glossanova, cringe forma parte de ambos corpus, ya que es un préstamo que se ha incorporado al repertorio tanto de catalanohablantes como de castellanohablantes, y presenta características morfológicas y fonológicas que pueden dar lugar a diferentes pronunciaciones en ambas lenguas receptoras. Algunos hablantes lo pronuncian de una forma más cercana al inglés, mientras que otros lo adaptan al sistema fonológico de su lengua, como ocurre también en francés. Los datos recogidos en las encuestas nos permitirán observar cuál es la adaptación que hacen actualmente los hablantes, y quién sabe si, con el tiempo, oír pronunciar ‘cringe’ dará cringe o si, por lo contrario, acabará siendo un término extendido por igual entre todas las generaciones.